Los cambios que duran son pequeños y repetibles. Una fruta más al día, un vaso de agua extra, una caminata después de comer, acostarse media hora antes.
No hace falta una transformación radical. Los planes demasiado estrictos suelen abandonarse en pocas semanas. Elija dos o tres ajustes y manténgalos hasta que se vuelvan automáticos; después sume otro. Ese orden también aplica a las vitaminas y minerales para hombres: primero la base, luego el frasco.
Cómo encajar un suplemento
Un momento fijo del día
Elija desayuno o comida, según indique la etiqueta. Tómelo con agua y, si el producto lo señala, con alimentos. No lo deje en un cajón olvidado: póngalo donde lo vea. Y si un día se le olvida, retome al siguiente sin duplicar la porción.
La constancia vale más que la perfección, y una rutina simple es la que se sostiene en el tiempo. Si compra cápsulas naturales para fuerza y vitalidad, revíselas contra la misma rutina: mismas horas, misma agua, mismo recordatorio visual.